harapos
Suave, lento, muy lento, apacible llega el tren al andén del momento. Y para la escena que tú dibujaste, la mima, caricia a caricia, en holgadas sesiones que con mimo fraguaste.
No van por la vía los aires arrastrados, no surca el cielo carta alguna en cometa transformada. Sólo se ven apostadas, lastradas, las mil sensaciones que hubieron de ser y quedaron en...nada.
Puta poesía que arrebata el ansia, zorra entera ella que mitiga el alba. Con sus quehaceres.
Nada hay ya que suponga un poder conmovido, empujado de constancia. Hay allí en el oscuro abismo los trocitos despojados de quien fue traje y hoy luce harapos.
