espera
Sólo se nutren las almas que mendigan y bajo un sol abrasador caminan dos sueños altivos sin destino. El pulso al cielo se escapa entre tormentas cada vez más alejadas y el tiempo ruiseñor es atacado con saña por el halcón de la evidencia que se abre hueco. Un querer saeteado arrastra la mochila de los besos ya color sepia y la pátina del rumbo perdido desdibuja los trazos que durante años se dibujaron en dos almas clon. Cuesta el aire y es fácil la lágrima, se desmayan las noches y es cada vez más tenue el suspiro. Pero la vida apunta y no exhala, se nutre, espera y más allá de las sombras regala.
