sortijas
La deriva hace más poderoso el amarre, sediento de lucir a quien cruzó mares con galernas y días prolongados de noches infinitas. Ha de saber esperar quien en su horizonte divise los amarres y fondear las ganas. Queda una estela desdibujada en la espuma porque allí en la atalaya esculpida de pactos gira el compás que reclama en ecos recuperados las sortijas grabadas con las travesías de la esperanza. Se coagulan las simas y se trasladan los vientos a favor del final de una itinerancia rabiosa. Deja ya los suspiros en el velamen y hazme el universo con tu sonrisa.
