Déjame
Hoy déjame que te invente. Déjame que sea lo que demandas. Déjame imaginar que concedes créditos de mil caricias y que los cobras de una sola vez. Que tu boca entreabierta exhala suspiros con la cabeza girada hacia atrás mientras me notas. Que tu sexo se convulsiona aprisionando el mío mientras expongo mi deseo. Que gritas pidiéndome más y más. Que tus pezones rozan mi pecho mientras me susurras obscenidades al oído. Déjame que vea tu cuerpo tenso mientras me pides con la mirada. Y déjame que acaricie tu inmovilidad para hacerte levitar de placer. Intenta prolongar el final de lo que más deseas para que el éxtasis nos deje casi inertes. Disfruta mi lengua recorriendo tu piel y ofréceme tu espalda para que la recorra con ella. Imagíname sobre ti, debajo, a un lado, al otro. Juega a volverme loco sin dejarme hacer. Pídeme que regrese dentro de ti. Pídeme que no salga. Pídeme lo mismo siempre...Hoy déjame que te invente.
